Paisaje con nubes

Paisaje con nubes
SOL (Paisaje con nubes)

domingo, 30 de enero de 2011

NIEVE SOBRE MI CORAZÓN
















SOL (July)




Pues bueno, como el que no quiere la cosa ya estamos finalizando el mes de Enero. Un mes terrorífico, la verdad, ya no solo por esta climatología que nos tiene heladitos de frío, sino porque es el preludio de lo que nos avecina para el resto del año que será una versión corregida y aumentada de la situación actual. Han aumentado los impuestos que la clase dirigente necesita mas haberes para seguir despilfarrando a su antojo. La tarifa eléctrica se ha incrementado a límites insospechados y espera que aún no ha terminado de subir. Otro tanto ocurre con la del gas, los transportes y hasta las multas de tráfico. Como consecuencia todo está mas caro que hace un mes y si, por aquel entonces, estábamos en la indigencia, ahora para qué contar. Lo único que no sube es la esperanza en el futuro para la gente de “a pié”, los que no tienen un “padrino” político que les “enchufe” en la Administración Pública y así tener un sueldo asegurado de por vida o aquellos que, simplemente, viven a cuerpo de rey del politiqueo. Cuando escribo estas líneas el número de desempleados es de 4.600.000 personas que ya es decir. Solo pensar que en 1.300.000 hogares no entra ningún ingreso y que viven de la caridad es algo que estremece al más plantado. El mayor desempleo de toda la historia, y este caótico gobierno que nos ha conducido a semejante hecatombe sin enterarse, o sin quererse enterar, o, en todo caso, sin acertar a tomar unas medidas correctas. Todo un caos.

Si bien no se acierta a tomar alguna medida que nos haga menos pobres y un poco más felices, si se tiene bastante éxito en aquéllas que menoscaben nuestros derechos y nuestra libertad.

En estos días se ha llegado a un acuerdo en el asunto de las pensiones de jubilación. No hay dinero suficiente para pagar a los pensionistas y urge, naturalmente, una reforma en el plan de pensiones para que los futuros beneficiarios no se encuentren con una mano delante y otra atrás a la hora de la verdad. Lo que no se dice es por qué si hace unos meses el Presidente del Gobierno afirmó que si había dinero hasta dentro de 25 años y que por tanto de reformas nada de nada, ahora resulta que no lo hay. Misterios de la vida. O nos engañan miserablemente, o la “hucha” destinada para pensiones es algo demasiado goloso como para que se lo lleven unos ancianitos que total se van a morir cualquier día de estos, o las dos cosas a la vez.

Llevan reuniéndose desde ni se sabe, Gobierno y los denominados “Sindicatos Mayoritarios” en lo que pomposamente se ha denominado “el Gran Pacto Social” que suena a pitorreo pues si en el Gobierno nadie cree y los “Sindicatos Mayoritarios”, a parte de no representar a casi nadie están a sueldo del Gobierno, ya me dirás que “Pacto Social” ni qué gaitas es ese. El resultado ha sido lamentable, como era de prever, se atrasa la edad de la jubilación y para que un joven de mi generación pueda llegar a percibirla tiene que trabajar ininterrumpidamente desde los 26 años. Como no hay trabajo ni posibilidades razonablemente inmediatas de que se cree, pues adiós jubilación. Eso si, han salido todos en los periódicos felicitándose por el “gran acuerdo” logrado.

Se ha promulgado la llamada “Ley anti tabaco” por la cual se prohíbe fumar en locales cerrados de uso público, alrededor de los colegios y hospitales y en parques infantiles. Quizá en algún sitio mas que no recuerdo, pues a la hora de prohibir y meterse en la vida de los demás son únicos. No soy fumadora por lo que teóricamente semejante ley me tendría que traer al fresco. No soy fumadora pero si amante con cuerpo y alma de la Libertad y semejante Ley es un atentado en toda regla contra ella pues si el consumo de tabaco es algo legal no es el Gobierno quien tenga que señalar donde y cuando consumirlo, a costa de invadir lugares estrictamente privados. Me parece también una soberana hipocresía ya que no solo es el propio Estado el principal beneficiario de este consumo sino que ha incrementado sus puntos de venta pues el negocio es el negocio. Entendería mas bien que al ser algo dañino se prohibiera totalmente, pero eso no que lo que se recauda con los impuestos no es como para perderlo. Lo dicho, el negocio es el negocio y lo demás gaitas.

Los más afectados son los del ramo de la restauración. Los bares que tienen lugar para ello pues, en el momento que el tiempo lo permite, ponen su terracita y vale. Las terrazas llenas y el interior del local, libre, librísimo de humos y … de clientes. Más vacío que mi monedero que ya es decir. Los que no tienen esta opción pues a la pura ruina y sanseacabó.

En los restaurantes, el cachondeo padre por el trasiego de gente que sale y entra de la calle para fumarse su cigarrito. Una cena entre amigos supone que entre fumadores y los no fumadores que acompañan a los primeros la mitad del grupo está ausente y las tertulias al cuerno. Cuando se regresa te encuentras que, o bien te han retirado la consumición que no habías terminado o el café está completamente frío. También es frecuente que al volverte para decir alguna cosa a alguien te encuentres con la silla vacía. Las tertulias suelen complicarse y habidas cuentas de que si si haces el dispendio de ir a un restaurante no es solo por la comida sino por pasar un rato agradable, relajado y tranquilo ya son muchos los que se plantean que total para gastar un dinero, con los tiempos que corren, y no estar a gusto, pues mejor hacer la comida en casa de alguno de los amigos. Mas barato y, sobretodo, mas libres.

En las discotecas pues ya se sabe, se incrementa la figura de los llamados “simpa”, los que con la disculpa de salir “un momento” a fumar a la calle se van sin pagar. En la calle han hecho aparición los llamados “lateros” que te venden cerveza de lata mas barata que en el interior del local con lo que a poco que te descuides una presunta velada de discoteca se trasforma en un multitudinario “botellón” en la vía pública para alegría de los vecinos. Se conoce gente, eso si.

Y siguen las leyes tendentes a oprimirnos más que un corsé. La mas estrambótica quizá sea la denominada “Ley de Igualdad de Trato” por la cual cualquier empresario que contrate a un trabajador determinado, puede ser denunciado por algún otro candidato al puesto, debiendo demostrar, el empresario, que su elección no ha sido debida ni a motivos religiosos, ni de idioma, ni de raza, ni “estéticos”, ni de un montón de cosas mas que ahora se me escapan. ¡Ole ahí! Como es el propio encausado el que tiene que probar su “inocencia” la Presunción de Inocencia recogida en la Constitución naturalmente que se va al cuerno, pero eso no parece “importar”. Como tantas cosas.

Lo mismo ocurre con el alquiler de pisos. Pues vale, si tienes un piso vacío y lo alquilas a una familia “normal” tendrás un piso alquilado con una familia dentro que hasta paguen puntualmente la mensualidad y cuando se vayan te dejen el piso tal cual. Claro que si te obligan a alquilarlo a una gente que ya desde el principio y nada mas verlos te echas a temblar y dices que “no, no”, a lo mas seguro que tu piso se convierta en una especie de hotel donde cohabiten las doce Tribus de Israel que te lo dejarán hecho una piltrafa. Y suerte tendrás si logras cobrar alguna mensualidad. Pero ¡Ay! El Estado Totalitario y Dictatorial ataca de nuevo, va a ser él y no tu el que decida a quien debes alquilar tu propiedad. Una maravilla.

Queda prohibido, bajo multa de 300 €, llamar a nadie “feo” o “gordo”. ¡Ah!¡Ah!¡Ah! ¿No estamos de “cachondeo”? Pues no. Ni feo ni gordo. Así son las Leyes de la incompetencia llevada a la exaltación borreguil. Personalmente nunca he visto por la calle que nadie dijera “¡Mirad!¡Mirad que tio mas feo!¡Jua!¡Jua!¡Jua!”, o “¡Tia gorda!”, ni nada por el estilo, pero en fin. Lo dicho, ni “feo” ni “gordo”. Increíble. Inaudito. Demencial. Hay quien dice que este apartado es capricho expreso de la Ministra de turno, coleccionista de sueldos, por motivos puramente personales.

La “ley de Sinde” ataca de nuevo y esta vez con el asombroso beneplácito de la oposición. Adiós cultura popular, adiós Libertad de Expresión. Ya no es solo el negocio puro y duro que también lo es, es simplemente el control de Internet, el poder censurar cualquier página que resulte incómoda para el Gobierno de turno.

Y si seguimos hablando de “censura” y “Libertad de Expresión”, no echemos en saco roto la Ley Audiovisual cuya labor censuradora convertirán las noticias “molestas” en el cuento del “Mago de Oz”, o de “Blancanieves”, aunque posiblemente el cuento sea mas “edificante” y acorde con la ideología imperante. A los infractores se les multará con cifras astronómicas y aquellos que no aprendan la lección y reincidan pues se les cierra el “chiringuito” y en paz. Tampoco es cuestión de andarse por las ramas.

También está pensada una “Ley de Centros de Culto” según el modelo existente en Cataluña que es anticonstitucional, al igual que casi todo lo de esa Comunidad. Que sea legal o ilegal no creo que les importe mucho habidas cuentas de la cantidad de Leyes que, presuntamente, lo son. Ignoro el contenido y alcance de esta nueva Ley, de este nuevo “invento”, pero me pongo en lo peor.

Todo esto se une a las Leyes ya existentes destinadas a controlar, restringir y alienar que son “mogollón”. Ya ves tu, cuando ya creíamos que habíamos tocado fondo y que no nos quedaba nada más por perder nos encontramos con que estábamos equivocados que aún podíamos perder nuestra libertad. O lo que nos quedaba de ella. Con frecuencia pienso si el “1984” del genial Orwell no sería una premonición de la España actual. Por si acaso mejor no continuar no fuera que el “Gran Hermano Mayor” me estuviera vigilando y yo sin enterarme.

En fin, cada vez que surge algún tema tocante a la política, acabo por perder el norte, olvidarme del motivo de este “blog” y lanzarme de cabeza como el que se tira a una piscina sin comprobar antes si está llena de agua o no. O como D. Quijote contra los molinos de viento. “Stop”, “stop”,”stop”. Se acabó. Tan solo quería reflejar lo que siento dentro de mí, lo que me afecta de este mundo que me rodea que, desde luego, dista mucho del que hubiera deseado.