Paisaje con nubes

Paisaje con nubes
SOL (Paisaje con nubes)

jueves, 6 de marzo de 2008

LAS MODELOS DESNUDAS Y EL ESCÁNDALO DE LAS VACAS








SOL (Angélica)

Sacar el tema de las chicas que hacen de su profesión posar con mas o menos ropa, o ninguna, ponerme a la defensiva hacia lo que se avecina y acabar saltando como una gata a la que han pisado el rabo, es todo uno. Llevo muy mal las críticas pueblerinas, demagógicas, supuestamente moralizantes y con buena dosis de hipocresía, envidia, o simplemente morbosidad que los acomplejados y reprimidos “burricalvos” que nunca pueden faltar en una reunión, acaban soltando como un rebuzno. Llevo muy mal que se infravalore su trabajo, mas duro del que pueda parecer a simple vista para un profano, que se vilipendie a sus protagonistas, se recorte la libertad de las personas en base a unos principios anclados en el pasado, que no tienen mas base que la estrechez de miras, intolerancia y sumisión a ultranza de la mujer y, sobre todo, la poca, poquísima, nula o menos que nula sensibilidad artística de los intolerantes. Lo llevo muy mal, la verdad. Y como todo lo que llevo mal por escapárseme del mas elemental uso de la razón y de la justicia, este tema acaba por ponerme en el disparador.

Hace un par de meses, aproximadamente, fueron dos señoras gordas como balones de playa las que pusieron bajo mis narices la clásica revista de peluquería en la que se publicaban las fotografías de una concejala de Lepe que había decidido posar con mas ropa que con la que vino al Mundo, o si acaso con un pequeño añadido, que mas que tapaba insinuaba, así porque así. Porque le dio la gana que es muy libre, pese a quien pese. Eran las clásicas señoras aburridas de mediana edad que en cuanto ven un grupo de jovencitas se pegan como lapas, no las dejan abrir la boca y, transforman, lo que pretendía ser una agradable velada, en un auténtico rollazo. Y encima se creen simpáticas.
Para completar el trío venían acompañados por el marido de una de ellas. Un señor mas bien bajito, calvete, con bigote y cara de angustia.
Les hice ver la excelencia de las fotografías, el buen tipo de la protagonista y lo estético de sus posturas, desde luego nada chabacanas. Todo inútil. Un desnudo era un desnudo y por tanto inmoral. ¡Ole ahí! Volvemos a la época de Velázquez, cuando el genial sevillano tuvo la desvergüenza de pintar su “Venus del espejo” que hubo que esconder celosamente en el trastero so pena de acabar condenado a arder como una tea por los moralizantes inquisidores. Maravilloso. Dónde está la “inmoralidad”, me lo expliquen. No, no hay explicación, es el no por el no. Así sin mas.
El miedo al desnudo, el pánico al desnudo, el terror al desnudo. La obsesión por el desnudo como fuente “pecaminosa”, mal de todos los males. El desnudo femenino, naturalmente, que el masculino es disculpable. Cuando no consentido.

Abrió la boca el bajito calvete con cara de angustia para afirmar rotundamente que nunca consentiría que su mujer posara de tal guisa. Si acaso sería su señora la que debería decir la última palabra, digo yo. Pero no, él, amo y señor, se consideraba en el mas absoluto de los derechos de decidir sobre las actuaciones de su cónyuge, mientras la esposa y la otra oronda compañera corroboraban sus palabras como papagayos al borde de la histeria declarando que en el jamás de los jamases lo consentirían. Pierdan cuidado esos nobles paladinas de la moralidad y buenas costumbres que me resulta difícil concebir que alguien esté ansioso en fotografiar sus turgencias al aire, so pena que no fuese para una convención sobre Botero o como muestrario para la fábrica de neumáticos Michelín. Y en todo caso, mucho me temo que les sobrarían tanto kilos como años.

Lamentablemente muchos tienen este concepto. La fotografía de una chica (o de un chico, claro está) con poca ropa o, mejor aún, sin ninguna, queda traducida al simple acto de la modelo que se despelota frente a un fotógrafo (o fotógrafa) que distraídamente aprieta el disparador de su maquina. Y eso es todo. ¡Un poco de respeto, por favor! Una cosa es obtener una fotografía mala, malísima, espantosa o, simplemente “cutre”, de una mujer desnuda y otra, pero que muy distinta, es conseguir una obra de arte. En el primer caso, en efecto, basta con apretar el disparador enfocando a la fémina. En el segundo caso el asunto resulta mas complejo.
Interviene, cómo no, el propio fotógrafo como alma de la obra a realizar. No solo debe dominar la técnica fotográfica a la perfección, sino (lo que es mas difícil) poseer un gran sentido artístico y saber compenetrarse con la modelo de forma que con un simple gesto la transmita su idea . La diferencia entre dos ángulos de enfoque con una variación muy pequeña es la de obtener un resultado burdo, simplón y chabacano a la de una obra maestra. No en vano de cien tomas apenas si llega a la docena las aceptables.
Interviene, por supuesto, la propia modelo. No basta con situarse delante de la cámara, ha de saber moverse con soltura, sin tensión y saber captar a la perfección las indicaciones del artista, hacer suyas esas ideas y reflejarlas con sus gestos y ademanes. No debe permitir que la cámara avasalle su intimidad sino que debe ser ella la que domine por completo a la cámara. Esto resulta mas fácil decirlo que lograrlo. Pero, aún mas, el trabajo de la modelo comienza horas antes de la sesión fotográfica, con un exquisito y cuidado maquillaje y peinado.

Si se posa en un estudio de dibujo y pintura el trabajo se simplifica a causa de la inmovilidad, pero esa misma inmovilidad resulta agotadora. A los pocos minutos el cuerpo se siente como atrofiado, músculos y huesos se rebelan y en la planta de los pies se van clavando multitud de invisibles alfileres. Al final de la sesión es como si te hubieran dado una paliza.

Respeto el trabajo de estas mujeres al igual que cualquier otro. Mas aún, lo admiro por su valentía, por su personalidad, por su profesionalidad y sobretodo por lograr convertir su cuerpo en puro Arte.
No señoras mías criticonas resentidas, no recurran a calificaciones de falta de moral. Lo que en el fondo realmente les molesta es la juventud, gracia y figura de la imagen que quisieran cubrir a ser posible con un “burka”. Lo que tienen es, simple y llanamente, pura envidia que las corroe..
Mal que les pese todos permanecemos desnudos desde que nacemos y durante toda la vida. Es lo mas natural. La ropa no es mas que un simple invento añadido.

5 comentarios:

Alex [Solharis] dijo...

Te entiendo, pero recuerda que no todos tenemos la suerte de tener un cuerpo del que presumir y la desnudez nos resulta incómoda. Además yo creo que, en general, la sociedad es cada vez más comprensiva con este tema.

solselenia dijo...

Quizá tengas razón, aunque es absurdo. Debemos aceptar nuestro cuerpo tal y como es y no tratarle como a un enemigo molesto. De todas formas lo que quería poner de manifiesto en mi escrito es la envidia.
Gracias por responder.
Un beso para mi único lector

Cybernapya dijo...

Recuerda la polémica del calendario de las azafatas. Se criticó ese y no los miles que salen de otro tipo.
Un beso.

jaime franco dijo...

me recuerda a schiele

Javier dijo...

Hola Sol...solete, solo porque podrias ser mi hija, eres valiente, atrevida y espontanea cualidades que siempre me han gustado en las mujeres, en pro de la igualdad hasta donde se pueda, tambien me gustan en los hombres, lo que pasa es que lo hemos tenido mas facil. Si es verdad que hay mucha envidia, pero piensa que tambien el pudor es libre y todavia esas moralidades a que te refieres perviven todavia en esta sociedad, pero todavia me duele mas las dobles morales. He caido de casualidad en tu blog de casualidad buscando una foto para ilustrar un poema "SENSUALIDAD" QUE ACABO DE ESCRIBIR y ponerlo en mi blog, en este poema trato de ir dibujandoa una mujer bajo el agua, yo creo que es el mayor reto q me he propuesto en mi vida "hablamos de sensualidad" todavia no tengo que imagen de las q he recogido pondre ó seguire buscando.
como fotografo aficionado tambien de mujeres desnudas, como muy bien dices la complicidad de ambos es fundamental. No seria como tu de sincero, sino te dijera que hoy en dia coloquialmente a cualquier cosa se le llama arte, hay cosas mu puntuales que para mi son VERDADERAS OBRAS DE ARTE, LO SUPREMO, LA CRÈME DE LA CRÈME, LO "MAGICO", NI SIQUIERA LOS GRANDES ARTISTAS DE LAS DISTINTAS BELLAS ARTES, -que ultimamente y diculpame han introducido me parece a la fotografia y los comics (y yo no lo comprendo)-todo lo que hacen yo no lo considero verdaderas obras de arte. Ocurre en todas las disciplinas y a los grandes maestros, que hacen unas cuantas super-obras y el resto "del monton" imaginate los demas.
yo creo que eres una mujer comunicativa, yo tambien y esto y mas cosas dan para mucho mas
mi correo javier.eguilaz@hotmail.com
www.javiereguilaz.blospot.com
sabes lo que siempre he dicho "que la mujer es el ser mas perfecto de la Naturaleza" estoy enamorao de vuestra "sensualidad" bueno pero a lo mejor es porque me gustais todas. ¿no sé?
Salud y suerte.