Paisaje con nubes

Paisaje con nubes
SOL (Paisaje con nubes)

domingo, 27 de junio de 2010

UN "BLOG" PERDIDO ENTRE LAS ESTRELLAS

Tengo un “blog” ahí perdido. Perdido en la lejanía. El pobrecito se encuentra triste y desamparado volando por ese mundo lleno de nubes, nubarrones, gaviotas, buitres, vencejos y palomitas que constituye la Red.

Cuando inicié mi andadura por este mundo de los “bloggers” me propuse escribir una entrada a la semana y es que a optimismo no hay muchos que me ganen. De haber cumplido mis propósitos, sobrepasarían ligeramente el centenar de relatos publicados Me equivoqué. Bien que mal, o quizá sea mas apropiado decir, mas mal que bien, a trancas y barrancas logré enviar al espacio cuarenta y cuatro escritos. A penas casi nada de todo lo que pretendía.

Mi intención no era escribir para dejar boquiabierto a cualquier posible lector que bien sabía que a nadie podrían interesar esas vivencias tontas que enviaba al éter que, de ser leídas lo serían, si acaso, por algún angelito aburrido. Escribir por escribir, tan solo para mí, por el simple placer de hacerlo. Me equivoqué. Mira por cuanto han sido bastantes los que las han leído y ante mi sorpresa ¡Y hasta les gustaron! Aún no me lo puedo creer. Hay quienes me han dejado comentarios que, naturalmente, agradezco muchísimo y otros, hasta se han tomado la molestia de enviarme cartas que espero haber contestado en su totalidad, aunque con lo despistada y desastre que soy no pondría la mano en el fuego.

Y las sorpresas han continuado. En estos meses de “mudez” ha habido quién se ha interesado por mí, si es que me encontraba bien o, por el contrario, me había ocurrido algo malo. Emoción, emoción, emoción. Unos desconocidos de otras partes de este mundo se interesaban por mí. De haber estado a mi lado les hubiera dado un abrazo, o dos, o quizá, tres. No, no me he tenido ningún percance, afortunadamente, tan solo mi tradicional vaguería, falta de inspiración y escaso tiempo libre. Me han animado a continuar con mi labor literaria, lo cual si que me ha parecido realmente increíble, pues si ya de por si me parecía mas que un milagro muy milagroso que algún despistado se hubiera molestado en perder su tiempo en leerme, el que, a mayores, repitieran la experiencia y, encima, insistan en nuevas producciones para continuar, no encuentro palabras para calificarlo. Naturalmente que tales muestras de simpatía tuvieron lugar tiempo atrás. Contesté a sus cartas, eso si, pero como continué sin publicar ni cuatro líneas, ni que decir tiene que debieron acabar, en su interior, por enviarme a “freir espárragos” o, en todo caso, a “hacer gárgaras”, lo cual es mas que comprensible.

Sin embargo, sin embargo … mira por cuanto un buen día se me ocurre echar un vistazo al “Google Analytics” y me quedé alucinada al encontrar que las visitas a mi “blog” lejos de disminuir se mantienen tal cual. Incluso en algunos días (misterios de Internet) de “disparan” y todo. En su mayor parte son usuarios nuevos, claro está, pero…pero… ¡Sigo recibiendo visitas de usuarios recurrentes! ¡Ah!¡Ah!¡Ah! Se me puso la cara roja de vergüenza. Aquel pobrecito “blog” abandonado, abandonadísimo entre las nubes de eter de la Red sigue despertando un pequeño interés. ¡Y yo, su creadora, sin hacerle ni puñetero caso!

He decidido retomarlo, adecentarlo un poquillo con los nuevos medios que me ofrece Google, sencillos, sencillísimos de utilizar pero que para una negada en estos quehaceres como yo han supuesto toda una hazaña, y volver a lanzar al espacio mis pequeñas historias que no tienen mayor mérito que ser fruto de mi propia experiencia. Vuelvo a escribir, aún no se sobre qué, si sobre un caballo cojo o sobre un perro verde, pero de nuevo volveré a publicar. Al menos esa es mi intención.

1 comentario:

Alex [Solharis] dijo...

Tengo muchas ganas de que vuelvas a escribir en tu blog. En tu defensa diré que me ha pasado lo mismo: también yo me propuse escribir con cierta regularidad y este año está resultando mucho más flojo que el pasado.
La verdad es que tu blog es divertidísimo. Ya te he dicho muchas veces que tienes una forma tan natural y divertida de contar las cosas que resulta un placer leerte.